miércoles, febrero 01, 2006

Carta abierta al Señor Policia


Querido Señor policía:

Tenemos la misma sangre, los mismos huesos y la misma raza, la humana.
Pagamos las mismas hipotecas, nos cobran las mismas comisiones y hacen con nuestros impuestos lo mismo.
también los que nos manifestamos somos seres humanos o ¿acaso cuando me partes un brazo con la porra no me quejo?. Y cuando cantas el cara al sol ¿no sufro como un ser humano también?.
A mi también me duele España pero también Angola o China, en realidad es que me duele ver como esta el mundo. Y también pienso que esto necesita un cambio y que hay que barrer la escoria de este mundo.
Pero tal vez tengamos conceptos distintos de escoria, la mía lleva trajes y juega con tu dinero. Y el mío.
Y aunque me creas tu enemigo también me jode cómo el gobierno despilfarra el dinero en inmigrantes. Cada vez que pienso en que parte de mi sueldo se lo lleva la griega esta que se llama Sofía, y su marido este italiano... Juan Carlos. Esos son de los que dicen que vienen a trabajar y mírales... Sin dar palo al agua y viviendo de puta madre del dinero publico. Como Reyes no te digo mas.
Y no eres mi enemigo como tu crees, lo que pasa estas justo en la línea que nos separa entre explotados y explotadores. Solo tienes que darte la vuelta y unirte, ya veras como cambian las cosas. No les hagas caso a esos que tienen mas dinero y que te dicen que los malos somos nosotros. Tu también la pasas jodidas para pagar tu casa mientras vigilas que no les roben nada en la residencia de fin de semana en la playa, o escoltas el coche de lujo en el que van a trabajar. No puede ser que seamos los malos, porque si ellos son los buenos. El bien compensaría para tener millones, y tu amigo policía que tampoco tienes tantos millones estarías haciendo el mal por esa lógica.

Como no podré decirte esto la próxima vez que nos veamos aquí te lo dejo. Cuando vengas a golpear mi capucha negra , acuérdate un poco.



Querido Policia, en la proxima cumbre te hare ganarte el sueldo para que tu tambien sepas lo que es sudar para comer.  


Estimado Policía,
Ayer especialmente me dolió su profesión. Iba por Lavapiés, con la tranquilidad que me dan sus calles y sus colores. De repente, nos vimos sorprendidos por motos, lecheras y personajes uniformados. No, el carnaval todavía está relativamente lejos. Eran auténticos policías aunque alguno hizo las veces de policía secreto prepotente.
¿Qué hacer, qué decir en este estado de pánico que nos imbuyen y nos meten por ojos, oídos y...?
Lo que más me duele es precisamente eso, el estado de miedo generalizado que reflejan, el tú frente al yo, el clasismo.
Y mejor no hablo más, que me enervo!!  


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